domingo, 19 de noviembre de 2017

Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades.
Materia: Expresión Oral Y Escrita.
Por: Brisa de Rosa Alonso Urbina.

Educación en sociedad.


“Para sacar lo mejor de alguien, 
 hay que poner lo mejor de uno.”
-Anónimo

En el presente ensayo trataré de ampliar su concepto de educación con el fin de mejorar nuestro contexto a corto plazo, sé que suena ambicioso pero en realidad es bastante fácil si cada persona es consciente de sus actos y de su responsabilidad, concienciar es la finalidad del siguiente texto.

En primer lugar les contextualizaré un poco sobre mi vida: Estudio en la Normal para Educadoras de Guadalajara, curso el tercer año en dicha carrera, también estudio sociología y curso primer semestre. Decidí estudiar ambas carreras porque la escuela está estrictamente relacionada con la sociedad pues se conforma por tres partes: personal docente, padres de familia y alumnos, sin embargo no son los únicos roles cuando se habla de educación, esta es la razón del presente ensayo.

Me gustaría ayudar en el cambio de la educación acorde a la evolución social y viceversa, observar las necesidades de la sociedad y compensarlas con la educación.

Para la elaboración de este ensayo realicé un censo informal a 10 personas, entre ellas maestros, padres de familia y compañeros de ambas universidades. La pregunta principal fue ¿Quién educa? con opciones múltiples: Familia, Escuela o Yo directa o indirectamente. Esta encuesta me dio resultados que no esperaba, los padres de familia respondieron que la escuela principalmente y los maestros respondieron que los padres.
Al ver esta contradicción me percaté de que es muy fácil delegar responsabilidades. La sociedad les dio las responsabilidades a los padres y maestros, aunque considero que fue porque son las personas que pasan más tiempo con los niños, esto no implica que la responsabilidad sea únicamente de ellos.

Al analizar estos pensamientos surgieron las siguientes dudas: Qué es educar, quién educa y cómo se educa, así como cuánto dura el proceso de educación.

En las encuestas pude ver que las personas suelen confundir los términos educar y enseñar, si lo analizamos desde un punto de vista etimológico la palabra enseñar proviene del latín insignare, compuesto de in (en) y signare (señalar hacia), lo que implica brindar una orientación sobre qué camino seguir. Puede aplicarse al acto que realizar un maestro, padres, y madres.

En cambio la palabra educar lleva la raíz de la palabra latina ducere (educare >> educere). Ducere viene de una raíz indoeuropea *deuk – que significa guiar. Con lo que educar sería “guiar o conducir” en el conocimiento. Idéntico significado tiene la palabra griega “pedagogo”, paidos (niño) y agogós (que conduce). Cabe aclarar que la diferencia entre el termino educar y pedagogo es que en educar no existe edad alguna, en cambio en pedagogo si porque paidos es niño.

Podría decirse que enseñar habla más sobre conocimientos como las materias en la escuela y educar habla sobre cultura, valores y demás, de esto podríamos decir que en la escuela solo se enseña pero al ser un proceso acompañado de muchas personas también se educa de manera permanente.

Indagué sobre el último concepto pues es el que tiene que ver con el perfeccionamiento de la persona, mejorar en todos los aspectos posibles a lo largo de la vida, un proceso del que todos somos responsables, cada quien de sí mismo pues entre mejor persona seas más  aprenderán los demás de ti y tú de ellos.

El concepto educación fue visto por muchos autores, Aristóteles (335 a.C.) sostenía que “La educación nunca termina, pues es un proceso de perfeccionamiento y por tanto ese proceso nunca termina. La educación dura tanto como dura la vida de la persona” también dio el término empirismo que era el aprendizaje a través de la experiencia ligada a la percepción sensorial.

La cuestión es que nuestra experiencia tiene en su mayoría que ver con la sociedad que nos rodea, aprendemos a través de los sentidos, utilizamos la vista para aprender comportamientos y acciones, si un niño ve a alguien tirando basura y aún no se le explica porque está mal, él no lo verá como malo.
Otra manera en la que el niño puede entender que está mal es en cómo se le ve a esa persona, si la sociedad reprueba ese comportamiento y le reprende aunque sea con un comentario, el niño lo percibirá a través de su vista u oído, ahora, este último sentido es muy importante pues es parte de la comunicación oral, el niño aprende también de lo que escucha y dialoga,  formula preguntas, da explicaciones y las recibe a la vez.

Estos ejemplos los pongo en niños porque un adulto ya sabe que está mal tirar basura y la razón de esto, lo que nos falta es aprender a no hacerlo y a reprobar esos comportamientos, aprender a educarnos como parte de la sociedad y decir a las personas que están haciendo las cosas mal, de una manera delicada, que se están equivocando, pues ellos también tienen un proceso y como nosotros, tienen fallas.

La coerción social es un punto importante a tratar, la educación es cultural y cada cultura tiene sus normas de convivencia, por ejemplo, aquí en México se tiene la constitución para brindar seguridad y regular el comportamiento a través de leyes, en cambio la coerción social en México son las normas que no están escritas, por ejemplo, el hecho de que te vistas de cierta manera en determinado lugar, no vas al templo con la vestimenta de un antro o viceversa.

 E. Durkheim (1923) decía que el contenido de la educación consiste en la moral racional y laica, destinada al logro de los grandes objetivos que ahora se necesitan: el desarrollo intelectual de los individuos, el valor de la dignidad humana en que debe basarse cualquier organización social y la construcción de una moral global que se extienda tanto al ámbito privado como al público, dotando a la sociedad de elevados y altruistas ideales. Para este autor la educación moral no puede ser una asignatura concreta; es inseparable de todo el proceso educativo mismo; se mezcla con cuanto se hace en la escuela.

Hablaré de lo plantea Durkheim en partes:
El objetivo que más me llamó la atención fue el de la dignidad humana, pues no es algo que deba ser enseñado como una asignatura, sino que como  el supone “se basa en cualquier organización social, de manera global en los ámbitos privado y público.” Nacemos con dignidad y debemos conservarla por el simple hecho de ser personas, en cambio, esta sociedad denigra al ser humano al no darle el derecho a la educación formal, e incluso informal al marginar a las personas de bajos recursos.

El desarrollo intelectual de los individuos es muy importante para el nivel de consciencia pero se necesita acompañar con el contacto de otro ser humano, a mi parecer la empatía es importante en el proceso, saberse de igual valor al otro, vivir una vida en la justicia. Si no se acompaña con estos valores puede ser fatal el conocimiento, pongo de ejemplo a los Nazis y el conocimiento que requirieron para crear las cámaras de gas, esto no aporto ningún avance a la sociedad y sin embargo requirió conocimiento.

¿Cómo ayudaría esto en la sociedad?
Frente a la pregunta habitual ¿Qué mundo vamos a dejarles a nuestros hijos?, se hace apremiante contraponer esta otra: ¿Qué hijos vamos a dejarles al mundo? Philipe Merieu
Lo que planteo, es comenzar a educarnos nosotros como adultos, a buscar ese perfeccionamiento personal para ser las mejores personas que podamos ser pues así construiremos el mejor mundo en el que podamos vivir, si comenzamos hoy a comportarnos y responsabilizarnos de nuestros actos como personas individuales que viven dentro de una sociedad, no faltarán las personas que estén observando o escuchando, educándose, y esas personas podrán mejorar también con base en lo aprendido. Una cadena de aprendizaje, llegando a los niños a través de su entorno, que es de dónde más aprenden.
Paulo Freire dijo: “La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”  y esas personas somos nosotros.

Referencias:

Ruz I., La educación según Aristóteles, 2002, Madrid. Recuperado de: https://www.ihistoriarte.com/2013/05/aristoteles-y-la-educacion/

Lloyd, R.. (2008). Aristóteles. Buenos Aires, Argentina: Prometeo libros.

Jaimes, Y.. (s.f.). Enseñar. 01 de noviembre del 2017, de Etimologías de chile Sitio web: http://etimologias.dechile.net/?ensen.ar

Bellver, A. (s.f.). Educar. 01 de noviembre del 2017, de Etimologías de chile Sitio web: http://etimologias.dechile.net/?educar

Durkheim, E. (2002). La educación moral. Madrid, España: Morata.






No hay comentarios:

Publicar un comentario